Chevrolet Camaro ZL1 automático 2013

Chevrolet Camaro ZL1 2013

Chevrolet Camaro ZL1 2013

El ZL1 es lo que todos los Camaros deberían de ser.

Chevrolet

El segmento de los muscle cars ha renacido en estos últimos años y cada modelo se ha esforzado por estar en la cima mediante el uso de tecnología y muchos caballos de fuerza, por lo que no nos sorprende que el Camaro ZL1 tenga 580, convirtiéndolo en el Camaro de producción más potente de la historia.

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En el apartado estético las diferencias con el Camaro SS son evidentes: los enormes faldones, las fascias más grandes y la entrada de aire del cofre nos dejan ver desde el principio que este no es un Camaro común.

A diferencia del exterior, el interior es básicamente igual que en el SS a diferencia de algunos emblemas ZL1 en el volante tablero y asientos. Cuenta con el mismo equipamiento, es igual de cómodo para los ocupantes delanteros y cuenta con el mismo espacio reducido para las plazas traseras.

A diferencia de los muscle cars de antaño, esta nueva generación se ha preocupado por crear modelos que puedan hacer más que ir en línea recta. El ZL1 toma prestada la magnífica suspensión magnética del Cadillac CTS-V y del Corvette ZR1, convirtiéndolo en un auto polifacético.

Nuestra unidad de pruebas venía equipada con la caja automática de 6 velocidades, y aunque preferimos este tipo de autos con caja manual, hay que aceptar que la automática tiene sus ventajas. Cuando la caja de velocidades está en Drive y la suspensión en Tour, el ZL1 es como cualquier otro coupé deportivo automático que te permite hacer cosas sencillas como ir a la tienda o estar atorado en el tránsito sin que estas actividades se tengan que convertir en un martirio, convirtiendo al ZL1 en un excelente auto para todos los días siempre y cuando no necesites mucho espacio interior (recordemos que es un Camaro).

La versión “civilizada” de la programación de la caja hace cosas como arrancar el auto en segunda para evitar escándalos no deseados al arrancar en un semáforo. Cuando se cambia a Sport o Manual las cosas cambian bastante. No sólo arranca en primera sino que los cambios se mantienen lo más posible o en modo manual lleva las revoluciones hasta el limitador, si combinamos esto con el modo Sport de la suspensión, todo el auto se convierte en un animal muy diferente… y mucho más agresivo.

La respuesta del V8 súper cargado de 6.2 litros con 580 caballos de fuerza es prácticamente inmediata, lanzando al Zl1 de 0 a 60 millas por hora en poco más de 3 segundos. Pero este auto no es sólo potencia. La suspensión magnética tiene 5 diferentes modalidades que se combinan con el control de tracción y estabilidad y van desde piso mojado hasta ayudar en lo mínimo posible en la pista, sin olvidar el poder desconectar todo y dejarnos solos al control de esta bestia.

La manera más rápida de darle la vuelta a un circuito es con el control prendido pero en modo 5, con las ayudas al mínimo, aunque algunos puristas preferirán hacerlo sin niñeras, teniendo como único control de tracción a su pie derecho.

Es importante mencionar que a pesar de ser un auto muy controlable y predecible, sigue siendo violento y no tan fácil de controlar. Hay que tener manos seguras y saber lo que se está haciendo para poder darle rienda suelta al Zl1, pero la verdad no esperábamos menos de un auto como este.

Evidentemente el consumo de combustible es alto y quien quiera un auto que sea más “amigable” con el medio ambiente tendrá que buscar en otro lado.

El Zl1 es el epítome de lo que el Camaro puede y debe ser. La combinación de un auto para uso diario con un verdadero devorador de asfalto lo convierte en uno de los mejores coupés deportivos que hay en el mercado, sin olvidar su precio accesible para un auto de este segmento y con estas características.

El Zl1 no sólo es el Camaro de producción más potente que ha hecho Chevrolet, también es el mejor.