Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe

Rolls-Royce Phantom Drophead Coupe

Rolls Royce

El Phantom Drophead Coupé es el segundo modelo creado por Rolls-Royce desde que el grupo BMW se convirtiera en depositario de la marca en 1998.

Este descapotable de dos puertas y cuatro asientos es una interpretación menos formal del diseño Rolls-Royce. Con la rigidez y poco peso de un bastidor totalmente construido en aluminio, conjuga la tecnología moderna con la agilidad y elegancia de una carrocería descapotable.

El Phantom Drophead Coupé se elaboró para ser estéticamente agradable, pero también práctico. Se utilizó madera, piel, cromo y acero bruñido en los puntos más adecuados. Forma y función han recibido el mismo trato y tras la sencillez del diseño late un auto construido para ofrecer años de amable servicio.El Drophead Coupé brinda la experiencia de un convertible sin igual, que combina el manejo preciso con tecnología y diseño incomparables, fabricado artesanalmente con los mejores materiales para alcanzar un nivel de calidad excepcional.

Cada uno de los paneles exteriores recuerda el estilo del Phantom, aunque con proporciones cuidadosamente meditadas para adecuarlas a una carrocería más corta. 

Todos los aspectos se han estudiado con detenimiento para que el auto tuviera un aspecto bien definido y elegante, tanto con la capota como sin ella. 

Para el interior se aplicó un concepto sencillo: trasladar el exterior al interior y crear un espacio de sociabilidad que permitiera a los ocupantes disfrutar de elementos creados con materiales suntuosos y adecuados.  

El perfil del Drophead Coupé se diferencia de un convertible convencional de cuatro plazas con la inclusión de puertas delanteras con bisagras traseras que evocan el perfil de los deportivos clásicos y facilitan en gran medida el acceso y la salida de los pasajeros traseros.

La parte frontal luce una rejilla nueva y más desenfadada, que da al coche un aire más informal aunque sin perder el aspecto clásico y sobre ella, se eleva el remodelado Espíritu del Éxtasis, que ahora se la ve más vivo y con sus facciones bien definidas. 

El Espíritu del Éxtasis tiene acabado en acero inoxidable, pero también está disponible en plata u oro en el servicio de pedidos especiales de Goodwood.

Uno de los mejores indicadores visuales de la personalidad del Phantom Drophead Coupé se encuentra en la parte posterior que es la esencia misma de la afabilidad automovilística. Único de su tipo en cualquier convertible, ofrece fácil acceso al compartimento de equipajes, además de un cómodo asiento en el exterior para dos adultos. 

El portaequipaje tiene una capacidad de 315 litros, suficiente para alojar tres juegos de palos de golf y ese espacio permanece intacto al subir o bajar la capota.

La capota es la más grande de todos los convertibles actuales. Tiene un aislamiento acústico ejemplar, con cinco capas de material aislante entre los ocupantes y el mundo exterior. 

La estructura, forrada con una mezcla de cachemira, se parece más a un traje a medida que a un tradicional techo de tela. Rolls-Royce se inclinó por un techo de tejido textil en lugar de una capota rígida plegable por varias razones, entre ellas la estética.

Las superficies interiores para todo tipo de climas se han diseñado de modo que resistan todo lo que les imponga la naturaleza. En el interior se ven varias características llamativas pensadas para tal fin.

En primer lugar, los asientos no tienen rebordes de costura, por lo que ofrecen una superficie lisa de la que se puede eliminar la humedad sin dificultad.

En lugar de las tradicionales alfombrillas de suelo, se emplean alfombras de sisal, mucho más prácticas y la propia moqueta tiene materiales diseñados para resistir la humedad presente en muchas partes del mundo.  

Los asientos delanteros son más delgados que en el Phantom, pero siguen ofreciendo un grado máximo de confort.

Los cinturones de seguridad integrados están montados directamente en los asientos, mientras que los reposacabezas activos y las bolsas de aire de asiento ofrecen protección adicional al torso y la cabeza.

Además del diseño exquisito con materiales de alta calidad, no se pueden dejar de lado las funciones tecnológicas que aumentan el valor de este descapotable.

Entre otras, destaca el sistema de sonido de 15 bocinas, control de clima automático y el sistema de navegación, todo muy bien organizado en la consola central.

La posición de conducción es alta de forma deliberada, para disfrutar de una visión amplia de la carretera más allá del largo capó, y los cómodos asientos traseros curvos ofrecen un entorno íntimo y social a los pasajeros.

Al diseñar un convertible, la dificultad estriba en mantener un alto grado de rigidez torsional en toda la carrocería sin aumentar el peso ya que es esencial para mantener la compostura dinámica del vehículo. 

Luego de varias pruebas se logró crear un bastidor que hace del Drophead Coupé probablemente el convertible más rígido que existe y la mejor indicación de esa fortaleza se percibe en el retrovisor, que no muestra vibración alguna, ni siquiera a altas velocidades. 

El centro de gravedad más bajo, unido a una distancia entre ejes más corta y a una carrocería extraordinariamente rígida, ofrece una marcha deportiva y confortable. La información que se recibe de las ruedas es informativa, pero no intrusiva.

Las imperfecciones de la superficie de la carretera pasan inadvertidas, al tiempo que el tacto del volante inspira confianza. Los nuevos amortiguadores y unas barras estabilizadoras menos rígidas se han diseñado para mantener el confort sin sacrificar la agilidad.

El motor sigue siendo un V12 de 6,75 litros que suministra una potencia de 460 caballos de fuerza con un funcionamiento suave y desahogado.

Además, dado que se obtiene el 75% de la potencia del motor a sólo 1.000 rpm, la aceleración inicial es fácil y se mantiene así en toda la gama de revoluciones. Está conectado con una caja de velocidades ZF automática de seis marchas con manejo electrónico. 

El potente V12 permite al Phantom Drophead Coupé alcanzar 60 millas por hora en menos de seis segundos y tiene una velocidad máxima limitada de 150 mph.

El Phantom Drophead Coupé, al igual que toda la línea de Rolls-Royce, se vende con nueve meses de anticipación y en el caso de este convertible, el precio es de $569 mil.