Prueba de manejo Dodge Journey R/T 2014

Dodge Journey 2014

Dodge Journey 2014

La Journey sigue en el gusto del público gracias a su gran equipamiento.

Dodge

La Journey es un vehículo que aunque ya empieza a mostrar sus años, se sigue manteniendo en el gusto del público gracias a su versatilidad y accesibilidad.

En el aspecto estético es donde más se notan los años. El estilo cuadrado de la Journey ya se quedó atrás y aunque no es fea tampoco aporta nada como idea de diseño. La parrilla es la clásica que encontramos en la marca y es probablemente lo único salvable en el aspecto estético.

La funcionalidad está primero en esta camioneta y aunque no tiene puertas corredizas traseras ya que no es una minivan, las puertas traseras se abren hasta 90 grados para facilitar el acceso a la segunda y tercera fila de asientos.

El equipamiento la verdad no tiene reproche alguno. Esta versión viene con todo lo necesario para que la familia viaje sumamente cómoda. Cuenta con aire acondicionado, control de estabilidad, Brake Assist, control de tracción, frenos ABS, bolsas de aire, ventanas y seguros eléctricos de serie. La versión R/T añade luces LED, faros de niebla, rines especiales, mejor sistema de sonido, asientos y volante de piel, sistema de navegación controlable mediante voz y Bluetooth, así como reproductor e DVD para las plazas traseras.

El interior cambió bastante con la renovación que tuvo hace un par de años y este sí se siente moderno y al día. El diseño va muy de la mano con lo que encontramos en vehículos más caros como la Durango. La pantalla táctil controla el centro del tablero y los relojes son de buen tamaño y fáciles de leer.

Algunos controles del volante se encuentran en la parte trasera del mismo por lo que hay que acostumbrarse al principio, pero es una característica clásica del Grupo Chrysler asi que si han manejado alguno recientemente no les costará trabajo saber qué está dónde.

Al ser la versión “deportiva” utiliza el motor Pentastar V6 de 283 caballos de fuerza con la caja automática de 6 velocidades. La entrega de potencia es suave y pareja y cuando se le exige el motor responde bastante bien.

La puesta a punto de la suspensión está más del lado cómodo y permite viajar por caminos maltratados sin problema alguno, en parte gracias a la distancia al piso.

La Journey es básicamente una minivan pero con un diseño menos aerodinámico, algo un poco más “varonil”. Pero goza de la gran mayoría de las ventajas de las llamadas “mamávan”.

La versión R/T es la presentación más cara de la Journey, pero el precio no es tan elevado y vale mucho la pena por su gran equipamiento.